En medio de fuertes rumores y versiones mediáticas sobre una supuesta infidelidad, Adabel Guerrero decidió expresarse públicamente y contar su verdad sobre la separación de Martín Lamela, padre de su hija.
A través de sus redes sociales, la artista explicó que el vínculo, que se extendió por casi dos décadas, atravesó un desgaste progresivo. En su mensaje, destacó que la decisión no fue repentina, sino el resultado de un proceso largo en el que ambos intentaron sostener la relación, aunque finalmente reconoció que ya no se sentía bien.
Guerrero también hizo hincapié en preservar el vínculo familiar y dejó en claro que la prioridad sigue siendo su hija, Lola. Además, valoró el tiempo compartido con su expareja, subrayando el respeto mutuo a pesar del final.
Mientras tanto, el escándalo sumó nuevos nombres. En programas de espectáculos se mencionó a Rodrigo Alenaz como posible tercero en discordia, un hombre alejado del ambiente mediático que habría mantenido un acercamiento reciente con la bailarina. Según trascendió, el vínculo se habría iniciado semanas antes de que la separación se hiciera pública.
También surgieron versiones sobre el rol de colegas en este acercamiento y testimonios que reflejan que los rumores ya circulaban desde antes, aunque en su momento habían sido desestimados.
Por ahora, la palabra de Guerrero busca bajar el tono del conflicto y centrarse en una separación que, según aseguró, responde a un proceso personal y emocional más profundo que cualquier versión externa.




