La Dirección General de Escuelas (DGE) oficializó un cambio de fondo en el sistema educativo mendocino: los preceptores dejarán de tener un rol centrado únicamente en tareas administrativas para convertirse en actores clave en la detección de abuso, violencia, vulnerabilidad social y acompañamiento pedagógico dentro de las escuelas secundarias.
La medida fue aprobada mediante la Resolución 1288 y crea el postítulo docente denominado "Actualización Académica en el nuevo rol del preceptor/a como tutor pedagógico en escenarios complejos", que será implementado por el Instituto de Educación Superior N° 9-029 de Luján de Cuyo.
Desde la DGE explicaron que el objetivo es fortalecer el acompañamiento de las trayectorias escolares en un contexto donde las problemáticas sociales y la conflictividad entre adolescentes exigen una intervención más activa dentro de las instituciones.
Uno de los puntos más sensibles del nuevo esquema es que el preceptor pasará a ser considerado el primer eslabón de contención y detección ante posibles casos de abuso sexual, maltrato infantil y situaciones de vulnerabilidad.
Según los fundamentos del anexo de la resolución, su cercanía cotidiana con los estudiantes lo convierte en un "eslabón crucial" para identificar indicadores de certeza y actuar de manera inmediata.
Para eso, la formación incluirá el manejo obligatorio del Decreto Provincial N° 1187, que establece el protocolo de actuación frente a sospechas fundadas de abuso o violencia. Ante una mínima señal, el preceptor deberá labrar un acta y dar intervención inmediata a las autoridades competentes para resguardar al menor.
La propuesta también redefine la función tradicional del preceptor dentro de la escuela secundaria.
Ahora deberá trabajar como tutor pedagógico, con acompañamiento personalizado para sostener la permanencia y el egreso de los alumnos, especialmente en trayectorias educativas atravesadas por repitencia, abandono escolar o situaciones familiares complejas.
Además, se suman herramientas vinculadas a:
- Educación emocional
- Prevención y resolución de conflictos
- Inclusión educativa
- Trabajo articulado con docentes, familias y equipos de orientación
- Elaboración de planes de acción tutorial
Desde la Dirección de Educación Superior remarcaron que "el fortalecimiento del rol del preceptor como tutor pedagógico es clave para garantizar trayectorias educativas más inclusivas y acompañadas".
El postítulo tendrá una carga horaria total de 200 horas reloj y se dictará bajo modalidad combinada, con instancias presenciales y virtuales asincrónicas.
Está destinado a docentes y técnicos en Preceptoría Escolar y otorgará puntaje a través de las Juntas Calificadoras de Méritos.
La iniciativa surge en medio de un contexto marcado por amenazas de tiroteos escolares, hechos de violencia entre adolescentes y situaciones que encendieron alarmas en Mendoza y en todo el país.
Desde la DGE sostienen que el objetivo final es que cada escuela cuente con personal capacitado para intervenir rápidamente en escenarios complejos y acompañar de forma integral a los estudiantes.




