El inicio de la semana estuvo marcado por una interrupción a gran escala en los servicios de OpenAI, que dejó sin funcionamiento a ChatGPT en distintos puntos del mundo.
De acuerdo con datos de Downdetector, en Argentina cerca del 90% de los inconvenientes reportados estuvieron vinculados directamente con los servidores del chatbot, que presentó fallas intermitentes: usuarios no podían enviar consultas, acceder a chats previos o incluso ingresar al sistema.
El impacto fue global. En X se multiplicaron los reportes de usuarios de Europa, Estados Unidos y América Latina, quienes alertaron sobre errores, pantallas en blanco y conversaciones que desaparecían. La magnitud del problema es significativa si se considera que, según cifras de 2025, más de 800 millones de personas utilizan ChatGPT cada semana.
Durante varias horas, el servicio mostró un comportamiento inestable: no aceptaba nuevas preguntas ni permitía cargar historiales. Con el correr del día, la plataforma comenzó a normalizarse progresivamente.
Hasta el momento, OpenAI no brindó una explicación oficial sobre el origen de la falla. Según respuestas del propio sistema, la caída se registró alrededor de las 10:00 (hora argentina) y también afectó a otras herramientas como Codex. La compañía indicó que continúa investigando lo sucedido y no descarta que se trate de un problema de infraestructura, una actualización fallida o un inconveniente externo.
El pico de reportes fue contundente: miles de denuncias se concentraron en cuestión de minutos, evidenciando la dependencia global de estas plataformas y el impacto inmediato que genera cualquier interrupción en sus servicios.




