A días del ataque que conmocionó a la comunidad educativa de San Cristóbal, el adolescente de 15 años acusado de matar a Ian Cabrera y herir a otros dos estudiantes habló por primera vez. Lo hizo ante sus abogados, en la antesala de la audiencia imputativa, donde dejó frases que reflejan tanto la gravedad del hecho como su estado emocional.
"No fue contra nadie en particular, fue contra todos", aseguró el joven, quien admitió haber llevado una escopeta calibre 12/70 a la escuela y disparado de manera indiscriminada contra sus compañeros. Según su defensa, es consciente de que provocó la muerte de uno de ellos y comprende la magnitud de lo ocurrido.
Durante las conversaciones, también expuso una situación personal compleja. Contó que estaba en tratamiento psicológico y que desde los 10 años tenía pensamientos suicidas, además de episodios de autolesiones que nunca llegó a manifestar en terapia. "No estaba a gusto con esta vida", habría expresado. Otra de sus frases, "me siento un bicho raro", resonó con fuerza entre quienes siguen el caso.
Tras el ataque, el menor fue trasladado a un instituto especializado en la ciudad de Santa Fe, donde permanece bajo asistencia psicológica y acompañado por sus padres. Aunque será imputado, su edad lo ubica dentro del régimen de no punibilidad.
En paralelo, la escuela continúa cerrada y se prepara un dispositivo de contención para los alumnos. Equipos interdisciplinarios comenzarán a trabajar con los estudiantes en grupos reducidos, en un intento por iniciar el proceso de recuperación tras una tragedia que dejó una huella profunda en toda la comunidad.




