El Gobierno de Mendoza puso en marcha un operativo especial para fortalecer la vigilancia del Volcán Planchón-Peteroa, que actualmente se encuentra bajo alerta técnica amarilla. La intervención contempla la instalación de cinco nuevas estaciones multiparamétricas y el trabajo coordinado entre el Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar), autoridades provinciales y la Municipalidad de Malargüe.
El despliegue cuenta además con la participación del Ministerio de Seguridad y Justicia, a través de Defensa Civil y el Cuerpo de Aviación Policial (CAP), organismos que cumplen un rol central en las tareas logísticas en la zona de Alta Montaña.
Durante la jornada del jueves, la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, se trasladó por vía terrestre hasta el área de intervención para supervisar la instalación de los equipos junto a los directores de Defensa Civil y del CAP, Daniel Burrieza y Antonio Ibaceta. También participaron del operativo Sebastián García, director del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica; la directora del hospital regional, Yolanda Carbajal, y el intendente Celso Jaque junto a su equipo municipal.
Según informaron desde la cartera de Seguridad, el operativo se desarrollará durante 15 días y aprovecha la ventana climática que se extiende entre enero y marzo, cuando las condiciones permiten acceder a sectores que permanecen aislados por nieve y hielo el resto del año.
El objetivo principal es instalar por primera vez del lado argentino un sistema permanente de monitoreo que permita anticipar posibles escenarios de riesgo y reducir la incertidumbre frente a la actividad del complejo volcánico, que en los últimos años ha registrado emisiones de ceniza y gases.
Hasta el momento, la provincia contaba con una única estación propia y dependía en gran parte del intercambio de información con Chile. Con este nuevo operativo se incorporarán estaciones sismológicas de alta sensibilidad, equipos GNSS para medir deformaciones del terreno, sensores de gases volcánicos y cámaras de monitoreo continuo, incluida una fija orientada al cráter.
Dos de estas estaciones serán emplazadas en el borde del cráter, en zonas de difícil acceso, lo que representa un desafío logístico significativo para los equipos técnicos que participan del operativo.
Desde el Gobierno provincial señalaron que el fortalecimiento del sistema de vigilancia permitirá mejorar la seguridad de las comunidades cercanas, en el marco de un trabajo articulado entre organismos nacionales, provinciales y municipales.




